DEFINICIÓN DE LA CERVEZA

En España la Reglamentación Técnico-Sanitaria define la cerveza del modo siguiente: Bebida resultante de fermentar, mediante levadura seleccionada, el mosto procedente de la malta de cebada, sólo o mezclado con otros productos amiláceos transformables en azúcares por digestión enzimática, sometido previamente a un proceso de cocción y aromatizado con flores de lúpulo, sus extractos y/o sus concentrados. Su graduación alcohólica no será inferior al 3% en masa y el extracto seco primitivo (ESP) no será inferior al 11% en masa.

La fabricación de la cerveza abarca diversos procesos químicos, físicos y biológicos, que son los que la dan la complejidad y variación a los distintos tipos de cerveza que se encuentran en el mercado.
Para muchos entendidos la elaboración de una buena cerveza tiene varios puntos de gran interés:

  • La malta de cebada es el alma de la cerveza. La cebada es el grano que se utiliza normalmente en la elaboración de dicha bebida y a la que nos vamos a referir en este caso, aunque dichos granos no pueden utilizarse en su estado natural.
  • El agua, se dice que el agua que se utiliza en cada uno de los procesos le da un carácter unico a la cerveza.
  • Las levaduras, dependen del tipo de cerveza y la zona en que se produce. Cada cervecera tiene sus propias cepas, que son las que dan “El secreto de su estilo”.

LAS MATERIAS PRIMAS Y LA FABRICACIÓN DE LA CERVEZA

Sin querer entrar en detalles técnicos sobre su proceso de fabricación, debemos decir que la cerveza se prepara mediante fermentación alcohólica de malta, empleándose, además de ésta, agua, lúpulo y levadura.

La malta puede ser de cebada, trigo, avena, arroz, centeno o mijo, siendo, por lo general, la de cebada de fermentación baja, mientras que las demás son de fermentación alta.

La cebada que puede ser de dos carreras (presenta una mejor relación harina/cascarilla que la cebada de 6 carreras) da cervezas con un sabor más suave y limpio que la cebada de seis carreras que es más resistente, pero proporciona un sabor agudo y áspero.

La malta de cebada es la cebada que ha germinado y ha sido tostada en un proceso que suele denominarse “malteado”.

El trigo transmite a las cervezas sabores ácidos.

La avena da sabores sedosos suaves.

El maíz da lugar a cervezas de sabores ligeros con poco cuerpo

El arroz proporciona sabor afrutado.

La parte fundamental del grano de cebada (ver esquema) es el embrión que, bajo condiciones favorables de temperatura y de humedad, germina formando raíces y tallo. El endospermo ocupa la mayor parte del grano y constituye la reserva alimenticia de la planta (almidón), la cual será posteriormente la fuente de azúcares del mosto. Sin embargo, la levadura no puede metabolizar este almidón, ya que posee una estructura formada por cadenas complejas de azúcares. Por este motivo debe ocurrir una transformación previa del almidón a azúcares sencillos (glucosa, maltosa y maltotriosa), tal proceso se realiza en la cocción y en el malteado (ver más adelante).

El agua viene a suponer el 90% de la cerveza y debe ser bacteriológicamente limpia y químicamente lo más pura posible. Las cervezas de baja fermentación requieren aguas blandas (pobres en calcio), mientras que las cervezas de alta fermentación necesitan aguas duras (ricas en calcio y magnesio).

Tradicionalmente las fábricas de cerveza se han instalado en las proximidades de manantiales, lo que garantiza una calidad constante. Por ese motivo, las cervezas de gran calidad y con denominación de origen sólo se fabrican en un sitio donde el agua mantiene las características requeridas.

El lúpulo es una planta trepadora perteneciente a la familia de los Cannabis que se suele recolectar en Septiembre. Su cultivo comienza en Mesopotamia y ha sido utilizada para diversos fines (conservante, medicamento, productos de belleza...).

Uno de los principales productores mundiales de lúpulo es Alemania (aproximadamente el 30%). En España se planta en algunas zonas como en La Rioja.

A principios de la Edad Media se comienza a usar el lúpulo en la fabricación de cervezas al comprobarse que la lupulina (el polvo amarillo que se obtiene del fruto cónico del lúpulo) las conserva mejor y las comunica un amargor característico.

Hay varias maneras de añadir el lúpulo al mosto durante la cocción, bien añadiendo los frutos secos, bien preparando unas tabletas con los granos del fruto secos (más fácil de transportar y de conservar) o bien mediante un extracto líquido (jarabe o almíbar).

Los expertos bebedores de cerveza prefieren degustar cervezas ricas en lúpulo, de gusto muy amargo, pero los fabricantes que desean acceder al gran público preparan cervezas muy suaves y dulces que compiten con los refrescos durante el verano.

En ocasiones se emplean aditivos alternativos al lúpulo (hierbas diversas, regaliz, jengibre, cáscara de naranja, etc.) que modifican los sabores de las cervezas, aunque esta práctica se suele realizar en cervezas más suaves, como las de trigo.

La levadura contiene una bacteria de 5 a 10 micras que se encarga de transformar el azúcar del mosto en alcohol.

El primero en observar esta bacteria fue el científico holandés Anton van Leeuwenhoek, en 1680, pero quien profundizó en estos procesos fue el francés Louis Pasteur, hacia 1857. En tiempos antiguos no se empleaba la levadura y la fermentación comenzaba por la infección bacteriana espontánea de los mostos.

Durante la fermentación se produce una espuma que se puede recoger y emplearla para la fermentación de la siguiente remesa de cerveza, con lo que el proceso es más rápido. Además de alcohol, la fermentación da lugar a la formación de anhídrido carbónico (dióxido de carbono o gas carbónico) y al desprendimiento de calor.Actualmente se emplean dos tipos de levadura:

  • Levadura de alta fermentación (Saccharomyces cerevisiae): Activa durante 4 a 6 días a temperaturas comprendidas entre 18 y 25ºC.
  • Levadura de baja fermentación (Saccharomyces carlsbergensis): Activa durante 8 a 10 días a temperaturas comprendidas entre 6 y 10ºC.

No es conveniente que, durante la fermentación, se sobrepasen estas temperaturas ya que comenzarían a desaparecer estas y podrían participar otros microorganismos no deseables que condujeran a otros productos nocivos para la cerveza.

Hasta el invento de los métodos de refrigeración no se podía controlar la temperatura de la fermentación y, casi siempre, ésta era de tipo alto, por ello no se solía fabricar cerveza más que en las épocas frías.

Hoy en día, gracias a la tecnología del frío, es posible elegir el tipo de fermentación.

La fabricación de la malta comienza con unos ciclos de remojo o maceración de la cebada la cual se reblandece y se hincha por la absorción del agua y del oxígeno del aire. De vez en cuando conviene dejar que tome contacto con el aire para permitir la respiración al germen del grano.

Durante el primer remojo, se suele añadir algo de cal para desinfectar y limpiar la cebada.

Cuando el grano se encuentra debidamente ablandado se puede doblar entre los dedos y la piel se suelta fácilmente al exprimir.

Durante este proceso de malteado o germinación se desarrollan la plúmula y la radícula, con tanta más fuerza cuanto mayor haya sido el período de remojo (8 a 10 días) y el tipo de cebada.

La cebada que no ha hinchado pasa a germinar a la maltería.

El malteado se lleva a cabo en unas bodegas especiales y en el embrión del grano se desarrollan los órganos destinados a convertirse en hojas y raíces de la planta. Durante este proceso se forman anhídrido carbónico y agua, siendo conveniente mantener constantes la concentración de oxígeno, la humedad y la temperatura.

No conviene una excesiva aireación y la temperatura debe mantenerse entre 15 y 18ºC.

Aquí intervienen unas enzimas que provocan una evolución química en el grano de cebada y que facilitan la disolución de la fécula.

Así se obtiene la malta verde que posteriormente se tuesta dando lugar a los aromas más característicos de la cerveza, gracias a la acción de los enzimas que operan hasta los 75ºC. La reacción de los aminoácidos con los azúcares da lugar a la formación de las melanoidinas. Este proceso se basa en la reacción de las triosas (azúcares) con glicocola y con alanina (aminoácidos), dando lugar a compuestos muy coloreados. La intervención de otros aminoácidos (leucina y valina) va a favorecer la aparición de ciertos aromas y la intensificación del color.

En esta etapa de tostación se produce la diferenciación entre las cervezas oscuras y las claras. Las primeras se han de secar muy lentamente para permitir a las enzimas la formación de aminoácidos, mientras que las cervezas claras se secan más deprisa para reducir la formación de aminoácidos y la posterior aparición de los pigmentos característicos.

Otra forma de preparar cerveza oscura es aumentando la temperatura de tostación hasta los 120ºC, con lo que se "caramelizan" los azúcares y se oscurecen. De este modo, aparece una coloración más oscura, pero la proporción de aromas es menor.

Una vez tostada la malta conviene limpiarla de ciertos gérmenes y polvo que perturban el sabor, dándola un excesivo amargor. Posteriormente se almacena durante unas semanas, tiempo en el cual evolucionan algunos componentes coloidales.

Figura 1.- Proceso general de producción de malta. 1. Silos de cebada. 2. Limpieza preliminar. 3. Limpieza final. 4. Clasificación. 5. Remojado. 6. Germinación. 7. Malteado. Los granos de cebada llevan una serie de impurezas (polvo, trozos de grano, piedrecitas, etc.,) que es necesario eliminar. Para lo cual se utilizan una serie de tamices (2) y separadores (3) de diversos tipos. Después se procede a clasificar (4) la cebada en tres tamaños, de modo que todos los montones de cebada tengan granos de las mismas dimensiones. Esto es importante para asegurar una germinación uniforme. Para preparar la germinación, los granos de cebada son sumergidos en agua (5), en grandes depósitos, durante 40-60 horas. Para que la germinación posterior se produzca sin dificultad, los depósitos son aireados, con lo que la cebada consumirá oxigeno en su proceso de desarrollo y despedirá anhídrido carbónico. La germinación (6) propiamente dicha se realiza esparciendo los granos de cebada húmeda sobre el suelo y a intervalos regulares se le dan vueltas. Durante la germinación, las proteínas, el almidón y otras sustancias se liberan, lo cual facilita el trabajo posterior de las levaduras. Así mismo, el complejo enzimático encargado de atacar al almidón se desarrolla, con el efecto beneficioso que ya vimos anteriormente. La germinación se detiene por calentamiento (7), de forma que el contenido en humedad pasa del 42-45% a sólo un 3-5%.
De esta forma se corta el desarrollo del germen y la actividad enzimática.
Durante el calentamiento en hornos con aire caliente (malteado) se producen reacciones entre azúcares y proteínas, con formación de ciertas sustancias que influirán sobre el color, sabor, y aroma finales de la cerveza.
Se limpia por último la malta, y ya la tenemos lista para su envío a la cervecería. Decimos esto, ya que la malta se produce en las “malterías”, factorías separadas de las cervecerías.

Pasado ese tiempo se pasa a la preparación de la cerveza propiamente dicha, mediante las ETAPAS siguientes:

  • A.- MOLTURACIÓN DE LA MALTA:
    Se realiza en molinos para desmenuzar el endospermo, pero sin que se trituren las glumillas.

  • B.- MACERACIÓN Y LIXIVIACIÓN:
    Se añade la malta molida al agua y se calienta gradualmente hasta obtener el caldo (infusión) o bien se cuece una parte del caldo hasta 75ºC y luego se añade el resto no cocido (decocción). En algunas ocasiones se opta por ambas vías (procedimiento mixto).

    Para las cervezas de baja fermentación se suele emplear el procedimiento de decocción. El proceso de maceración marca las mayores diferencias entre los tipos de cerveza.

    En el mosto obtenido se encuentran las sustancias solubles, mientras que las insolubles quedan retenidas en el bagazo.

    La separación entre el mosto y el bagazo se realiza por lixiviación en dos etapas. Durante la primera se deja reposar el caldo en una cuba durante una hora y luego se separa un mosto claro. El bagazo que queda se somete a escurrido y a un lavado con agua a 80ºC, este agua ha de ser dura para evitar que pasen al mosto sustancias amargas como los taninos y tiene dos fines: primero la extracción de las sustancias útiles del lúpulo, y segundo la precipitación de las albúminas del mosto.

    La lixiviación será más rápida si se trabaja con cierta sobrepresión y la filtración se realiza con paños filtrantes (filtros).

    Finalmente se bombea el mosto terminado a un tanque decantador para su preenfriamiento.

  • C.- COCCIÓN:
    El mosto obtenido se cuece en presencia de lúpulo que se añade en distintas porciones cada media hora. En algunas fábricas el lúpulo se añade íntegramente al final de la lixiviación. En ocasiones el uso de ultrasonidos permite aumentar la cantidad de sustancias amargas procedentes del lúpulo.

    Durante la cocción se estabiliza el mosto (se destruyen las enzimas y se coagulan las sustancias nitrogenadas inestables), también se concentra y esteriliza.

    Los componentes aromáticos del lúpulo (aceites esenciales, principios amargos) y experimentan distintos comportamientos en función del modo de cocción. Las cervezas muy aromáticas no han de hervirse con el lúpulo ya que los aceites esenciales son muy volátiles.

    Los componentes amargos, fundamentalmente de naturaleza ácida, se transforman en resinas solubles por coagulación.

    El pH (grado de acidez) controla la coagulación de las sustancias nitrogenadas y el gusto amargo de la cerveza, siendo adecuado que la cocción termine a un pH próximo a 5,2.


    Figura 2.-Línea de producción de mosto. 1. Caldera de empaste. 2. Cocedor. 3. Cuba filtro. 4. Caldera de mosto. 5. Tamiz de lúpulo. 6. Centrífuga. 7. Enfriador de mosto. a) Trituración de la malta. La malta se envía a la cervecería donde es triturada, separándose las cáscaras de la harina. Las cáscaras servirán como lecho filtrante para la separación del mosto. b)La malta triturada se mezcla con agua (1 de la Figura 2), formando una masa que se calienta posteriormente dando lugar a una maceración de la misma, desdoblándose el almidón y las proteínas. Hay dos tipos principales de maceración. En uno de ellos se eleva gradualmente la temperatura de toda la masa. En el otro, en una caldera aparte (2), se calienta hasta ebullición parte de la masa que se retorna a la primera cuba elevando la temperatura del total. Esta operación se puede repetir varias veces. c) Filtración. Una vez acabado el proceso de maceración es preciso separar el mosto del bagazo (restos sólidos de la maceración). Esta operación se realiza en la cuba filtro (3) donde las cáscaras de la malta contribuyen a formar un lecho filtrante. Al acabar la operación se riega con agua el lecho filtrante que contiene mucho mosto para evitar pérdidas del mismo. d) El mosto filtrado se lleva a la caldera (4), donde se caliente a temperaturas de ebullición (100º C) durante una hora y media a dos horas, en presencia del lúpulo, con lo que se consiguen varias cosas: Esterilización del mosto, ya que los microorganismos presentes no aguantan esas temperaturas. Extracción de sustancias de sustancias amargas del lúpulo, que darán el clásico sabor a la cerveza. Parte del agua se evapora, consiguiendo así la densidad adecuada para el mosto. Las proteínas no estables al calor coalan. Existen métodos continuos donde el mosto es calentado a temperaturas más altas (140º C) durante tiempos más cortos (cinco minutos), consiguiéndose además de las transformaciones citadas la destrucción de esporas que eran capaces de aguantar los 100º C pero no los 140º C. Es importante en esta etapa la inactivación de enzimas con objeto de evitar que continúen el desdoblamiento de proteínas y almidón durante la posterior fermentación. Si dichas enzimas no fuesen inactivas por calor, el resultado final sería una cerveza seca y sin cuerpo. e) Eliminación del lúpulo gastado, que tiene lugar en el tamiz (5). Cuando se utiliza extracto de lúpulo que no deja residuos, se puede eliminar el tamiz citado. f) Eliminación del turbio caliente. Aunque ya tenemos un mosto bastante limpio, durante la cocción en la caldera (4) las proteínas sensibles al calor precipitan, por lo que es necesario centrifugar el mosto en la máquina (6). La eliminación del turbio caliente también se realiza en unos grandes depósitos, conocidos en el argot cervecero como tanques Whirpool, donde el mosto entra de forma tangencial, produciéndose unas fuerzas que arrastran al turbio que queda depositado en la parte central inferior de dichos tanques. g) Por último se procede al enfriamiento del mosto en un aparato de placas (7) o tubular, en contra corriente con agua de la red en una primera sección, y por último en contra corriente con helada (1-2º C) en la segunda. Durante el enfriamiento aparece un precipitado de proteínas que se le conoce como turbio frío, y que también es separado por filtración. Al mosto frío se le inyecta aire, y ya lo tenemos listo para su fermentación.

  • Posteriormente se envía el mosto a las cubas de enfriamiento a través de unas capas-filtrantes.

  • D.- ENFRIAMIENTO DEL MOSTO:
    El enfriamiento del mosto dura unas dos horas, con absorción de oxígeno y evaporación de agua, el mosto enfriado pasa por refrigeradores para alcanzar temperaturas de 4º a 5ºC equivalentes a las de la fermentación. Aquí se separan las heces del lúpulo y las condiciones de esterilidad han de ser muy cuidadas.

    Refrigerado a esta temperatura, el mosto es llevado a las tinas de fermentación. A las 12 ó 18 horas de puesta la levadura en el mosto, aparecen sobre la superficie oscura, pequeñas burbujas blanquecinas formadas por el desprendimiento de anhidrido carbónico.

    Una vez preparado el mosto de la cerveza se pasa a la fermentación en unas bodegas especiales y con la ayuda de una levadura cultivada (Saccharomyces cerevisiae para cervezas de alta fermentación y Saccharomyces carlsbergensis para cervezas de baja fermentación).

    En cervezas de alta fermentación la temperatura se mantiene entre 15 y 20ºC durante 4 a 6 días, cuando se separa la cerveza joven para que sufra una fermentación secundaria.

    En cervezas de baja fermentación se retira la cerveza a las 24 horas mediante un bombeo a otra cuba donde sigue la fermentación controlada mediante refrigeración (8-9ºC) y donde va aumentando la capa de espuma hasta el tercer día, cuando comienza a disminuir y pasa a la última etapa de fermentación.

    Al finalizar la fermentación, después de 8 a 12 dias; en este estadio la mayor parte de los azúcares ya se han convertido en alcohol y dióxido de carbono, obteniendo así el nuevo líquido llamado cerveza joven.

    Después de la fermentación, la cerveza es trasladada a tanques metálicos llamados “bodegas de guarda” (antiguamente a cubas de madera) para su reposo, donde permanece a una temperatura aproximada de 0ºC. Tras un periodo de 2 semanas a 4 meses la cerveza está en condiciones para el consumo, previa filtración.

    Previamente a esta fermentación secundaria hay que separar el sombrerillo que se encuentra por encima del líquido. También se separa la capa central de levadura que se empleará posteriormente para sembrar otros mostos. Para la segunda etapa de fermentación se enfría la cerveza hasta 2ºC (a veces hasta 0ºC) y se mantiene durante 6 a 8 semanas a esa temperatura para que retenga el anhídrido carbónico que se produce.

    Los tanques han de estar cerrados (aislados del oxígeno del aire) y con una ligera sobrepresión. En este tiempo la cerveza se clarifica y madura.

    Una vez pasado este tiempo la cerveza puede ser envasada, bien en barriles o bien en botellas esterilizadas.

  • Figura 3.- Fermentación y maduración de la cerveza. 1. Depósito de fermentación. 2. Separadora centrífuga. 3. Enfriador de placas. 4. Depósito de guarda.


    Clarificación, Pasterización y Llenado

    Como puede observarse en la Figura 4, la cerveza madura pasa a una centrífuga (1) que elimina hasta el 99% de la levadura, que aún quedaba presente. En la etapa (2) se procede al abrillantamiento final en un filtro de diatomeas o de placas. La cerveza filtrada pasa a un depósito regulador presurizado, que sirve de alimentador para el pasterizador. El depósito y toda la línea hasta la llenadora debe de estar bajo presión para que no se pierda el carbónico.


    Figura 4.- Clarificación, pasteurización y envasado de la cerveza. 1. Centrífuga. 2. Filtro. 3. Depósito intermedio. 4. Pasteurizador. 5. Lavadora de botellas. 6. Llenadora. 7. Taponadora. 8. Etiquetadora. 9. Encajonadora.
    En el aparato (4) se pasteriza la cerveza a unos 72º C durante unos 30 segundos con objeto de eliminar cualquier microorganismo patógeno que la haya podido infectar, y que podría, además de estropear la cerveza, ser perjudicial para el consumidor. La cerveza también puede ser pasterizada en túneles una vez embotellada. Las botellas se lavan en la máquina (5) siendo llenadas en (6), tapadas en (7), etiquetadas en (8), y puestas en cajas (9).


    CARACTERÍSTICAS DE LA CERVEZA TERMINADA

    Las características de la cerveza terminada deben ser:

    Se presentará limpia o debidamente opalina, sin sedimento apreciable y su composición no sobrepasará los límites de:

    • Acidez (previa eliminación del CO2) total, en ácido láctico, no superior al 0,6 por mil, con las tolerancias que establecen las reglamentaciones correspondientes para las cervezas especiales.
    • Anhídrido carbónico no inferior a 3º por litro.
    • Glicerina, no más de 3 gramos por litro.
    • Anhídrido fosfórico nitrógeno total, no menos de 0,4 por mil de cada uno.
    • Concentración (extracto real), no menos de 2º plato.
    • pH entre 4-5.
    • Grado de fermentación no menos de 46º.
    Extracto primitivo calculado no menos del 11%. Las de menos extracto primitivo deberán rotularse como “cervezas de baja graduación”.


    CERVEZA SIN ALCOHOL

    Al igual que la cerveza normal, se obtiene a partir de la cebada y lúpulo por fermentación controlada, si bien se detiene el proceso cuando alcanza el contenido en alcohol permitido (no superior al 1 por ciento). Otra posibilidad es someter a la cerveza a un proceso de desalcoholización, evaporando el alcohol producido durante la fermentación.


    TIPOS DE CERVEZA

    Con más de 5000 años de existencia, la cerveza ha tenido desde siempre una presencia activa en las civilizaciones conocidas. Aunque el cereal preferido para su elaboración ha sido la cebada, también se ha utilizado el trigo, el centeno, el mijo, el sorgo, etc.

    Se pueden establecer numerosas clasificaciones de cervezas, así, los más las diferencian por el color en rubias -las más tradicionales; negras o ambarinas. El color de la cerveza va a depender en gran medida de la temperatura en que se produce el tueste de la malta. Si éste se produce a gran temperatura la cerveza será muy oscura y si el tueste se hace a muy baja temperatura obtendremos una cerveza rubia oro. Las cervezas ambarinas estarían a medio camino entre uno y otro tueste.

    También existe otro tipo de cervezas las de Frutas, a las que se añaden frambuesas, cerezas, etc. que lógicamente obtendrán un color determinado por estos añadidos

    La textura y duración de su espuma también es un factor diferenciador en las cervezas: de textura espumosa son las cervezas blancas de trigo con una duración fugaz como las lager. La espuma tupida es muy característica de las pilsen que tienen una duración media, la compacta lo es de las trapenses y cremosa la espuma de las stout cuya duración es prolongada.

    La textura y duración de su espuma también es un factor diferenciador en las cervezas: de textura espumosa son las cervezas blancas de trigo con una duración fugaz como las lager. La espuma tupida es muy característica de las pilsen que tienen una duración media, la compacta lo es de las trapenses y cremosa la espuma de las stout cuya duración es prolongada.

    • Ale: Cerveza de alta fermentación que utiliza una levadura especial. Suelen elaborarse en el Reino Unido y se venden normalmente en barril sin filtrar y sin pasteurizar. Se sirve sin presión de gas a una temperatura entre 11º y 13ºC.
    • Alt: ("Viejo" en alemán) Es un estilo de cerveza alemana de la zona de Düsseldorf, se elabora con maltas oscuras y tienen una fuerte lupulización.
    • Barley Wine: Es la más fuerte de las "ales" británicas y tan fuerte como algunos vinos.
    • Bière de Garde: Producto francés que se suale vender con tapón de corcho y anilla de latón similar a la que tienen las botellas de sidra ó cava.
    • Bitter: Término genérico dado a las cervezas británicas altamente lupulizadas y con contenido alcohólico entre 3º y 5,5º. Suele tener 3 variedades, la "bitter" normal - la más floja -, la "best" ó "Special", y la "Extra Special".
    • Bock: Tipo de cerveza alemana que se suele fabricar con ocasión de festivales como el de mayo (Maibock) o en Navidades (Bock de Noel).- En el siglo XIV esta cerveza se exportaba desde la ciudad de Einbeck a diferentes puntos de Alemania. Su éxito fue tan importante en Baviera que los bávaros acabaron por adoptarla como uno de sus tipos de cerveza.
    • Brown Ale: Es la versión embotellada de la "Mild Ale"
    • Doppelbock: Es una bock “doble”, es decir, mas fuerte en alcohol. El nombre de este tipo de cervezas suele terminar en la coletilla “ator”, por ej. Trinmphator, Optimator, etc.
    • Dortmunder: Tipo de cerveza alemán proveniente de la ciudad de Dortmund similar a las cervezas tipo Pilsen.
    • Dunkel: En alemán es una cerveza oscura.
    • Faro: La cerveza tipo lambic endulzada con azúcar se denomina Faro.
    • Gueuze: Es una mezcla de “lambics” jóvenes. Al juntarse producen una fermentación adicional. "Cantillón" es el producto más reputado en este segmento de cervezas.
    • India Pale Ale o IPA: Cerveza "Pale Ale" que se exportaba a la India durante el siglo pasado. Para aguantar la travesía se lupulizaba más de lo normal. Con el tiempo se comenzó a consumir en Inglaterra donde ahora tiene numerosos adictos.
    • Kellerbier: En Alemania, término que implica una cerveza sin filtrar y muy lupulizada.
    • Kölsch: Cerveza Alemana de la zona de Colonia que se elabora en alta fermentación.
    • Kriek: Significa "cereza" en flamenco. También es un tipo de cerveza belga que se consigue al añadir a una cerveza "gueuze" cerezas maceradas.
    • Lager: Cerveza fermentada con una levadura que trabaja a bajas temperaturas y almacenada en tanques, en las cervecerías, para su guarda, a una temperatura cercana a los 0ºC. Una vez filtrada y embotellada o puesta en barriles no debe conservarse durante mucho tiempo. Las lagers fuertes se denominan bock, a las originales de Munich se las conoce como Dunkel y a las doradas como pilsen.
    • Lambic: Es la cerveza que bebían los aldeanos que aparecen en las pinturas de Pieter Bruegel "el Viejo". Es una cerveza belga de fermentación espontánea que utiliza trigo sin maltear.
    • Marzenbier (cerveza de marzo): Este tipo de cervezas son originarias de Viena, aunque se desarrollaron en Munich donde se elaboran en marzo para ser consumidas en la Oktoberfest.
    • Mild Ale: Es una cerveza de presión menos lupulizada que la bitter y con menos graduación alcohólica.
    • Pale Ale: Es la variedad embotellada de las cervezas tipo "bitter".
    • Pilsen: Este tipo de cerveza dorada es originaria de la ciudad de Pilsen en la República Checa. Al parecer se comenzó a elaborar sus cerveza en la citada ciudad al poco tiempo de su fundación. En el año 1.295 el rey Vaclay II le otorgó el derecho de elaborar cerveza a 260 ciudadanos de Pilsen. Algunos documentos ya recogen la existencia de una cerveza con malteria en la ciudad en 1307. En aquel tiempo, Bohemia era famosa por sus cervezas “Blancas de Trigo”. Es, sin embargo a partir del siglo pasado cuando Pilsen adquiere su actual importancia como consecuencia de la aparición de las cervezas rubias en dicha ciudad. En el año 1.842 salió al mercado este tipo de cerveza dorada que hasta entonces solía ser de color oscuro. Este sistema de fabricar cerveza ha sido el más copiado hasta la actualidad y de ahí que gran parte de las cervezas del mundo lleven en su etiqueta la coletilla de cerveza tipo “Pilsen” ó “Pilsener”.
    • Porter: Cerveza negra, suave y lupulizada que se elabora -normalmente en el Reino Unido y EEUU- con cebada tostada.
    • Rauchbier: Cerveza "ahumada" procedente de Bamberg (Alemania) y cuya malta se ha secado con fuego de leña.
    • Saison: Cervezas valonas "de temporada" que se elaboran tradicionalmente en abril y mayo.
    • Steam: Las levaduras bajas asociadas a una fermentación a temperatura ambiente dan lugar a este tipo de cerveza cuya marca más conocida es la california "Anchor Steam".
    • Stout: Son cervezas negras muy lupulizadas y de alta fermentación que se fabrican de manera intensiva en Irlanda, donde casi todo el mundo degusta este tipo de cerveza.
    • Trapistas: Cervezas de alta fermentación elaboradas por los monjes trapistas en Bélgica y Holanda.
    • Trigo (cervezas de): Cervezas de trigo son aquellas que utilizan una proporción abundante, de este cereal junto a la cebada.