> Introducción

Entendemos el BIENESTAR como la sensación de calidad de vida reflejada en un estado de salud aceptable que conduce al disfrute del día a día por parte de la persona y del grupo.

Se manifiesta en el individuo mediante el sentimiento de felicidad consciente, resultado de la personalización de todo lo bueno que el entorno en que uno se mueve ofrece.
La dimensión personal, (a gusto conmigo mismo) está compuesta de salud emocional, física y laboral. Pero sólo se consigue mediante la consciencia de pertenencia a un grupo, (dimensión social) y a un entorno, (dimensión ambiental), con los que se interrelaciona.


 
Del grupo, el individuo recibe impulsos que le constituyen en parte activa en una misión de felicidad compartida. Las tradiciones y folclore: celebraciones, procesiones, festejos...son manifestaciones, nacidas inconscientemente, que el individuo aprovecha para interactuar con el grupo.

 
Respecto al entorno, el reto está en reconocer y asumir las bondades del medio, pero aportándole los factores de mejora que se desprenden del equilibrio emocional de cada uno de los integrantes del grupo. Vivir un entorno sostenible implica el compromiso de participación activa en la conservación y mejora del medio ambiente, la parte más importante de nuestro legado a las generaciones futuras.